EN 2025, UN 21 DE OCTUBRE, FERNANDO SCHIAVONI REMATÓ EXISTENCIAS DE LA CENTENARIA JOYERÍA Y BAZAR EL MUNDO QUE HABÍA FUNDADO JORGE ADIB EL 21 DE SETIEMBRE DE 1926, LUEGO CONTINUADA POR RUBEN Y HUGO ADIB
EN
2025, UN 21 DE OCTUBRE, FERNANDO SCHIAVONI REMATÓ EXISTENCIAS DE LA CENTENARIA
JOYERÍA Y BAZAR EL MUNDO QUE HABÍA FUNDADO JORGE ADIB EL 21 DE SETIEMBRE DE
1926, LUEGO CONTINUADA POR RUBEN Y HUGO ADIB

Don Jorge Adib

Foto de 1937 en la joyería
y bazar Don Jorge Adib con sus hijos Ruben Adib y Hugo. La otra foto es de 1942
que muestra la propaganda rodante que efectuaba el prestigioso comercio
orientado por Adib padre e hijos en un automóvil de Fleitas Carro

Fachada de Joyería y
Bazar El Mundo de Jorge Adib e hijos con los rubros de joyería, relojería y ópitica
La historia de
Florida la hace la gente y su accionar, pero muchas veces en su raíz hay un
inmigrante. El apellido Adib está unido a una seria casa comercial como La
Joyería y Bazar El Mundo, pero también está unido a un inmigrante y su
descendencia, a las luchas y logros por más de cien años.
El 21 de setiembre
pasado esta aventura de emprendedurismo de Jorge Adib se cumplió 100 que ya
publicamos, se enviamos a Laura Adib, su nieta, gran amiga y le pedimos
correcciones para mejorar la publicación. Mi asombro y gratitud fue el que
durante un día me buscó fotos y documentos, me esperaban en su casa ella y su
hija Florencia (cuarta generación), ello me dejó mucho material para usar en
estos posteos en momentos claves. Hoy es otro hito de la evolución de la
experiencia familiar y comercial, y nos pareció oportuno escribir la primera
parte de esta historia de la identidad de Florida y su gente. Esto está basado
en un trabajo realizado por Perla Marino de Bruno para el diario El Heraldo en
el año 1991
Un poco de
historia
En 1908, procedente
del Líbano, llega a Uruguay Don Jorge Adib. Se radica en Florida donde ya vivía
su hermano. En sus primeros tiempos sale a vender a campaña por su primo Julián
Adib, recorre 30 kilómetros a la redonda cargando en sus hombros hasta 80 kilos
de mercadería ganando $ 3 por mes. Este esfuerzo para poder vivir era muy
grande y piensa regresar a su país natal, pero Don Emilio Addo, comerciante, lo
anima a quedarse y lo emplea en la tienda que tenía enfrente a la Plaza Artigas,
donde estuvo el Bar Sica, realiza muchos trabajos al servicio de Don Emilio.
Por los años 1915, esta
compra un automóvil Ford para prestar servicios de taxímetros cuando solo había
5 automóviles en la ciudad. Al paso de ese automóvil hacía salir a la gente a
la calle, Jorge Adib lo conducía y tenía Parada en el Café del Centro.
Se casa con Doña
Josefa Giani, construye su casa, forman una familia con sus hijos Ruben y
Ofelia.
Unos 17 años trabajo
en la tienda de Don Emilio, hasta que en el año 1926 resuelve instalarse en
forma independiente, el 21 de setiembre en la casa de la esquina de Calleros y
Sarandí, abre un modesto taller de relojería, sobre la puerta se anunciaba así:
JORGE ADIB.
Según Ruben Adib: “A
él, siempre le gustó la relojería y en sus horas extras siempre lo hacía. Para arreglar
relojes había que fabricar cada pieza con un pequeño torno. Hoy se compran
hecho.”
Al taller se le anexa
la venta de relojes, gramófonos y otras mercaderías adquiridas en Montevideo
con ayuda de personas como: Felipe Osta, Carmelo Adib y Julián Adib, quienes lo
recomienda para que las empresas proveedoras concedieran créditos al nuevo
comerciante.
Jorge Adib, cinco
años después, contra enlaces en segundas nupcias con doña Carmen Tarigo y nace
su hijo Hugo.
Luego Don Jorge Adib
resuelve incorporar a su firma como socio a su hijo Ruben dado que este había
aportado capital y surge así la firma “JORGE ADIB E HIJO”, donde Don Ruben
hacía tareas de aprendiz de relojero al lado de su padre, y junto a su hermana
Ofelia se ocupan de la venta de discos de 78 apm.
El comercio prospera
y entonces se instalan en un lugar más céntrico en el local de Antonio María
Fernández casi Rivera donde está Albanés.
Luego se trasladan a
plena calle Independencia casi Cardozo donde está la Impositiva y en 1933 se
instalan en Independencia 636, local que posteriormente adquieren y pasa a
llamarse JOYERÍA EL MUNDO DE JORGE ADIB E HIJO. Entonces el comercio palpita al
ritmo de una ciudad pujante.
Por mucho tiempo único
en el ramo por su gran prestigio de relojería, anexa las mercaderías de bazar importadas
con gran gusto y calidad, artículos de belleza y perfumería.
La venta de refrigeradores,
de cocinillas a supergás va marcando los cambios que imponen los nuevos
inventos que salían al mercado.
En 1951, al jubilarse
Don Jorge Adib, se incorpora el otro hijo Hugo. En 1953, se hacen las reformas
del local con modificaciones para la atención al público.
En 1977, de común
acuerdo lo socios se separan. Ruben sigue con la ÓPTICA CASA CENTRO, con los mismos
ramos que tenía, y la firma comienza con sus hijos Jorge y Laura Adib. Hoy está
la hija de Laura, Florencia.
De un inmigrante con mucho
sacrificio, dudó si se quedaba, ayudado por otros paisanos y seguir trabajando
hasta desarrollar su vocación de relojería, logra un camino para su
descendencia y ella cumple con su deber, esta primera parte continúa con más
detalles y anécdotas que reflejan la época en una segunda parte.
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