Cien años en el camino a Florida: Cómo la fe se transformó en patrimonio nacional un 6 de octubre de 1908

 

Cien años en el camino a Florida: Cómo la fe se transformó en patrimonio nacional

Por Mtro. Gervasio Martínez

De la resistencia laica a motor de desarrollo. Un repaso por el siglo de peregrinaciones que unió la identidad y el turismo en Florida, transformando las viejas tensiones en políticas públicas estables.

Foto de época de la peregrinación fechada en 1908 o tal vez 1911/1912 con peregrinación por las calles de Florida desde la estación de trenes con el Dr. Zorrilla y el arzobispo administrador Monseñor Ricardo Isasa

Introducción

La historia de las peregrinaciones en Florida es el reflejo vivo de las transformaciones del Uruguay moderno. En 1908 y 1911/1912, las primeras marchas masivas hacia el santuario de la Virgen de los Treinta y Tres no fueron eventos meramente religiosos; se vivieron como verdaderos hitos de resistencia cultural en un país que debatía ferozmente los límites de su laicidad. En aquel entonces, las calles adoquinadas frente a la Iglesia Matriz se convertían en el escenario de una disputa editorial: para unos, un triunfo del espíritu; para otros, un desafío al progreso estatal. Hoy, un siglo después, las antiguas tensiones abrieron paso a una convivencia armónica y cooperativa, donde el viaje hacia Florida adquirió una dimensión patrimonial e institucional sin precedentes.

Los pioneros del riel (1908-1911/1912)

La primera peregrinación nacional documentada ocurrió el 15 de agosto de 1908, organizada por la Congregación Mariana Mayor de Montevideo. El traslado de casi 100 kilómetros se estructuró a través del tendido ferroviario mediante el "Tren de los Peregrinos" chárter de la compañía Central Uruguay Railway. Al arribar, la multitud marchaba a pie desde la estación hasta la Plaza Asamblea bajo la guía de figuras como Juan Zorrilla de San Martín y la máxima autoridad eclesiástica, el Administrador Apostólico Monseñor Ricardo Isasa.

Los fieles se encontraban con un templo reluciente: ese año se estrenaban sus torres de 60 metros con cúpulas de azulejos de Pas de Calais y su reloj monumental, bajo las líneas neorrenacentistas de Luis Andreoni. Cuatro años después, el 6 de octubre de 1912, la Gran peregrinación de las Damas Católicas consolidaría definitivamente esta tradición en el espacio público.

Recreación de esta peregrinación por la IA

El debate en las páginas de época

Estas movilizaciones generaron visiones opuestas en la prensa. Diarios católicos como El Bien Público y el boletín El Eco de la Liga de Damas Católicas celebraron los eventos como un triunfo moral de la familia y la fe. En la acera de enfrente, el diario oficialista El Día criticó con dureza el despliegue, catalogando a las marchas como "retrocesos clericales" y acusando al clero de manipular a las familias para frenar las leyes de secularización. Por su parte, la prensa local de Florida se enfocó en el asombro comunitario y el fuerte impacto económico que significaba ver sus comercios y posadas totalmente desbordados.

El motor de la fe en el siglo XXI

Cien años después, las disputas ideológicas dieron paso a procesos institucionales de cooperación. En la década de 2010, la Intendencia de Florida asumió un rol estratégico al promover el programa estatal “Mundo Gaucho, Fe y Tradición”, fusionando la cultura ecuestre con la fiesta mariana. Al ver el despliegue logístico de las carpas públicas, una autoridad eclesiástica resumió el cambio de época: “Esto se hacía hace 10 años atrás no se podía hacer desde una organización estatal”.

Afiche de Mundo Gaucho en la fecha de la Virgen de los 33 en 2012

Hoy, la prensa celebra unánimemente el impacto positivo en el empleo y el Turismo Histórico Religioso. La festividad convive con la centenaria tradición internacional de San Cono y se integra en circuitos globales como el Camino Jesuita Guaraní, revalorizando hitos rurales como la Estancia Nuestra Señora de los Desamparados. Desde la llegada de Juan Pablo II en 1988 hasta el arribo del Papa León XIV, Florida demostró que la identidad y la tradición popular son pilares de crecimiento y prosperidad para toda su población.


 

Comentarios