Retazos
de Identidad: Cuatro Crónicas Floridenses un 27 de septiembre
Introducción
La identidad de un
pueblo no se construye de forma lineal, sino a través de destellos en el tiempo
que dejan una huella imborrable. Para el departamento de Florida, Uruguay,
el 27 de septiembre parece ser un día marcado por el destino. En
distintas épocas y desde trincheras muy diversas —la guerra civil, la educación
vanguardista, el hermanamiento internacional y el progreso de la medicina
pública—, esta fecha ha sido testigo de hitos que definen el ser floridense.
A través de estas
cuatro crónicas, recorremos el pasado para entender el presente de nuestra
comunidad.
1863: Lanzas en
Puntas del Arroyo Maciel
El 27 de
septiembre de 1863, el caudillo blanco Timoteo Aparicio logró una
importante victoria militar en Puntas del Arroyo Maciel. Defendiendo al
gobierno legal de la República, Aparicio dispersó y persiguió a las fuerzas
revolucionarias comandadas por el general Venancio Flores.
Este enfrentamiento
formó parte de la llamada "Cruzada Libertadora", una cruenta guerra
civil en la que Flores (líder del Partido Colorado) invadió el país para
derrocar al presidente Bernardo Berro. En aquel momento, un joven Timoteo
Aparicio —quien años más tarde se consagraría como el gran líder de la
Revolución de las Lanzas— servía fielmente a las órdenes del gobierno
constitucional, dejando en los campos floridenses las primeras muestras de su
pericia militar.
1879: Un lápiz
para escribir el futuro (La Reforma Vareliana en acción)
Un mes antes de
fallecer el reformador José Pedro Varela, la primera directora de la Escuela
"Artigas" de Florida, Rosa Ochoa de Fosalba, recibía un
valioso comunicado fechado el 27 de septiembre de 1879.
Aquel aviso sobre el
envío de lápices, tizas y útiles no era un simple trámite burocrático; era el
motor de la Reforma Vareliana en plena acción. Este hecho histórico
consolidó tres pilares fundamentales:
- Gratuidad real: Para que la educación fuera
obligatoria, el Estado debía garantizar los materiales. El envío
centralizado aseguraba que la pobreza no fuera una barrera para aprender.
- Modernización pedagógica: Pasar de la
memorización a la escritura activa requería herramientas. Las tizas y los
lápices eran la tecnología de vanguardia de la época.
- Gobernanza y control: Que la directiva
llegara directo a la directora demuestra cómo la Inspección Nacional
lograba conectar la capital con el interior, rompiendo el aislamiento
histórico de las escuelas de campaña.
Este documento es el
testimonio vivo de un Varela que, incluso debilitado y a semanas de morir,
seguía coordinando la logística más pequeña pero vital: asegurar que a ningún
niño de Florida le faltara un lápiz para escribir su futuro.
1950: Tierra
guaraní para el Prócer
En el marco de los
profundos homenajes realizados por el centenario del fallecimiento del General
José Gervasio Artigas, el 27 de septiembre de 1950 se vistió de
patriotismo y hermandad americana.
El Dr. Fernando
Abente Haedo, un destacado médico y filántropo de origen paraguayo
profundamente arraigado en la sociedad de Florida, protagonizó un emotivo acto
de unión cultural rioplatense-guaraní. El Dr. Abente Haedo entregó un puñado de
tierra traído directamente de Ibiray, el lugar original donde
descansaron los restos del Prócer en su exilio en Paraguay. Depositada en una
pequeña arqueta en el museo departamental, esa tierra se convirtió en un
tributo de enorme valor histórico para la identidad local.
1955: El legado
solidario del Dr. José Costa Lizaso
El 27 de
septiembre de 1955 marcó un hito en la medicina del interior uruguayo con
la instalación del primer banco de sangre y plasma fuera de Montevideo,
un logro alcanzado gracias a la visión y el incansable esfuerzo del Dr. José
Costa Lizaso.
Vida, obra y
memoria familiar
Para quienes tuvimos
la dicha de conocerlo, el doctor no era solo una eminencia; fue el médico de
cabecera de nuestra propia casa. Lo recordamos entrañablemente tanto en sus
visitas médicas y en el consultorio de la mutualista Sociedad Italiana, como en
su propio hogar.
Fallecido en 1997,
Costa Lizaso dejó una huella imborrable por su profundo humanismo y su rol
social:
- El Club Lanceros: Preocupado por la
juventud, impulsó y fundó este proyecto comunitario en la calle Dr.
González (antigua Sierra). Allí, junto a mi hermano Gerardo, fuimos
jugadores en su cancha, llegando a participar en las juveniles del Estadio
10 de Julio. El club buscaba canalizar la energía de los jóvenes hacia el
compañerismo y los valores cívicos.
- Cooperativismo y vanguardia: Sentó las bases
de la medicina colectivizada pública y privada en el departamento, un
camino que luego continuaría su familia en la Cooperativa Médica de
Florida (COMEF).
- Reconocimiento: En 2020, la Junta
Departamental aprobó por unanimidad nombrar una calle en su honor
(continuación de "De los Molles").
Hoy en día, este
pionero centro descentralizado de hemoterapia sigue plenamente activo bajo el
nombre de Servicio de Hemoterapia "Dr. Costa Lizaso" en el
Hospital Departamental de Florida (ASSE). Su memoria revive cada vez que un
floridense acude a donar vida.
Conclusión
Cuatro momentos,
cuatro épocas y un mismo suelo. El 27 de septiembre emerge en el calendario de
Florida como un recordatorio de lo que somos: un pueblo forjado en la defensa
de las instituciones, educado bajo los valores de la igualdad, hermanado con la
patria grande americana y profundamente solidario en el cuidado de la salud de
sus vecinos. Conservar estas crónicas es mantener viva la llama de la identidad
floridense.
Comentarios
Publicar un comentario