El almanaque de la memoria floridense un 20 de setiembre en seis recuerdos desde 1878 hasta el siglo XXI para el Pregonero Floridense Cultural

 

 

El almanaque de la memoria floridense un 20 de setiembre en seis recuerdos desde 1878 hasta el siglo XXI para el Pregonero Floridense Cultural

Por Mtro. Gervasio Martínez

EDITORIAL: El almanaque de la memoria floridense

El tiempo suele ser un río homogéneo que transcurre sin detenerse, pero hay días en los que el cauce de la historia local parece angostarse y concentrar, en una sola fecha, toda la fuerza de nuestra identidad. El 20 de setiembre es, para el departamento de Florida, uno de esos días bendecidos por la coincidencia y el recuerdo. A través de los años, esta jornada ha funcionado como un espejo donde se reflejan las virtudes más nobles de nuestra gente: la solidaridad, el asociativismo, la educación, el arte y el inquebrantable amor por el pago.

Recorrer estas seis crónicas —que abarcan desde las postrimerías del siglo XIX hasta los albores del nuevo milenio— es sumergirse en una geografía humana tan cercana como entrañable. Nos recuerda que las grandes instituciones que hoy damos por sentadas nacieron siempre de la audacia y la precariedad de los pioneros. Así lo demuestra el nacimiento de la Escuela Nº 1 "Artigas" en la emblemática esquina de Gallinal y Rivera, o el nacimiento de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos, un escudo colectivo forjado por inmigrantes que supieron transformar el desarraigo en una hermandad que superó viejas divisiones europeas. Incluso frente a las heridas impuestas por la historia reciente y los quiebres institucionales en épocas oscuras, la memoria y la resistencia de sus socios preservaron ese legado para el presente.

Esa misma Florida solidaria y unida es la que se escucha en las retretas de «La Unión Floridense», la que viaja a Montevideo en el Club Florida para abrazar y devolverle en vida el cariño a maestros de la talla de Isaura Bajac de Borges, y la que se organiza en el campo profundo con el Grupo Cardal, demostrando que el cooperativismo es el verdadero motor de nuestra cuenca lechera.

La historia de los pueblos no solo se escribe con grandes batallas; se construye, sobre todo, con la persistencia diaria de su comunidad y con el imán invisible de la tierra natal. Por eso, el broche de oro de este recorrido temporal lo corona el gesto de Juan Carlos de Lima. En el año 2000, tras saborear la gloria del fútbol profesional, el ídolo decide colgar los botines y emprender el viaje más importante: el regreso definitivo al pago. Porque en Florida, el destino final siempre vuelve a ser el origen.

Invitamos a nuestros lectores a recorrer estas páginas no como un simple ejercicio de nostalgia, sino como una herramienta de inspiración. Los hombres y mujeres que nos precedieron en cada uno de estos 20 de setiembre nos dejaron un mandato claro: cuidar el patrimonio, fortalecer los lazos comunitarios y honrar, desde el lugar que nos toque, la identidad de nuestro suelo.

 

La historia de Florida se teje con un hilo de la memoria colectiva

La historia de Florida se teje con el hilo de la memoria colectiva, los lazos comunitarios y el regreso al pago de sus hijos más dilectos. Cada 20 de setiembre funciona como un portal en el tiempo para redescubrir los hitos y las instituciones que forjaron la identidad floridense a lo largo de tres siglos.

Las bases de la educación, el mutualismo y la cultura decimonónica

El arraigo local comenzó a edificarse desde las aulas y el arte a finales del siglo XIX. Aunque difundido un 20 de setiembre de 2024, el registro histórico nos traslada a octubre de 1878, momento en que se funda la emblemática Escuela Nº 1 "Artigas" mediante el alquiler del local perteneciente a la sucesión Idelfonsa Cuñaro de Lázaro, en la histórica esquina de Gallinal y Rivera.

Pocos años después, el 20 de setiembre de 1881, el compás de la identidad local se marcaba con fuerza:

  • El abrazo solidario inmigrante: Se funda la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos, una institución nacida para brindar protección y pertenencia a los pioneros transatlánticos. Bajo su techo se logró la proeza de amalgamar a los "napolitanos" de San Cono con la corriente piamontesa del norte. Tras sufrir la fractura impuesta por la Ley Givogre en dictadura (1982-1984), que derivó en la creación de AMEDEF (semilla de COMEF), la resistencia de sus socios permitió refundar la institución en 1986 como la asociación social y cultural que perdura hasta hoy.
  • Los acordes del pueblo: Ese mismo año de 1881, la banda de música «La Unión Floridense», dirigida por el maestro Rivero, colmaba los espacios públicos. Esta agrupación fue el antecedente directo de «La Lira Floridense» (1883) del maestro José Sienra, encargada de mantener vivas las tradicionales retretas en la plaza principal.

El reconocimiento a los valores del departamento a mediados del siglo XX

A mediados del siglo XX, la identidad floridense se proyectaba con orgullo más allá de sus fronteras geográficas, reconociendo el valor de sus servidores públicos y de su principal motor productivo:

  • Homenaje al magisterio: El 19 de setiembre de 1953, el Club Florida en Montevideo se vistió de gala para rendir un justo tributo a los maestros retirados que dejaron su huella en las aulas del departamento. En esa oportunidad, los aplausos y el reconocimiento conmovieron a la querida docente Isaura Bajac de Borges.
  • La fuerza cooperativa de la cuenca lechera: El 20 de setiembre de 1973, en una muestra de resiliencia y visión de futuro, quince productores rurales se unieron para fundar el Grupo Cardal (GRUCARDAL). Con asistencia agronómica y veterinaria continua, este hito consolidó la matriz asociativa de la capital de la leche.

El regreso al pago en el nuevo milenio

El recorrido histórico cierra su ciclo con el retorno al origen. El 20 de setiembre de 2000, el reconocido futbolista floridense Juan Carlos de Lima decidió decirle adiós a la práctica profesional del fútbol. Con el silbato final de su carrera deportista, el goleador eligió volver definitivamente al pago, cerrando una trayectoria de gloria para integrarse de nuevo a la comunidad que lo vio nacer.

Estas seis crónicas demuestran que el 20 de setiembre es, para Florida, un día donde el pasado y el presente se encuentran para reafirmar el orgullo de su suelo.

 

EL VALOR DE NUESTRA HISTORIA EN SEIS RECUERDOS

Las páginas de esta edición especial de Pregonero Floridense Cultural no son solo un repaso de fechas y nombres; son el reflejo vivo de una comunidad que sabe de dónde viene para entender hacia dónde va. Un 20 de setiembre cualquiera parece un día común en el almanaque, pero al recorrer el devenir de nuestro departamento, descubrimos que esta fecha concentra la esencia misma de nuestra identidad.

Desde el rincón de Gallinal y Rivera donde la Escuela Nº 1 "Artigas" encendió la llama de la educación pública en 1878, hasta el emocionante regreso al pago del ídolo futbolístico Juan Carlos de Lima en el inicio del nuevo milenio, Florida ha demostrado ser tierra de pioneros, de creadores y de lazos inquebrantables.

Esta entrega rinde homenaje a esos hilos invisibles que nos unen:

  • El esfuerzo mancomunado de los inmigrantes en la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos, un ejemplo de resiliencia y unidad ante la adversidad.
  • Los acordes eternos de «La Unión Floridense», que transformaron las plazas en espacios de encuentro y cultura popular.
  • El merecido reconocimiento en la capital del país a la vocación docente de Isaura Bajac de Borges.
  • El espíritu cooperativo y visionario de los quince productores que fundaron el Grupo Cardal, consolidando el motor productivo de nuestra cuenca lechera.

Mirar el pasado con ojos del presente nos permite valorar el esfuerzo de quienes nos precedieron y renovar nuestro compromiso con el acervo cultural de Florida. Que estas crónicas sirvan de puente entre generaciones para seguir construyendo la historia del departamento que tanto amamos.

 

 

Comentarios