EL PREGONERO FLORIDENSE Edición Especial II: Páginas del Pasado Floridense Cuatro crónicas marcadas por un 28 de agosto en la historia de nuestro departamento
EL
PREGONERO FLORIDENSE
Edición
Especial II: Páginas del Pasado Floridense
Cuatro crónicas
marcadas por un 28 de agosto en la historia de nuestro departamento
Por Mtro. Gervasio Martínez
Crónica I (1835): El nacimiento de
José Ladislao Terra y la leyenda de la "Estancia del Ministro"
El 28 de agosto de
1835 nació en el departamento de Florida José Ladislao Terra Silveira,
una figura cuya trayectoria entrelazaría las leyes, las altas finanzas y los
hilos del poder político en el Uruguay del siglo XIX. Hombre de extrema
confianza del influyente Irineu Evangelista de Sousa (el Barón de Mauá), Terra
se desempeñó como gerente del Banco Mauá. Más tarde, militando en el Partido
Colorado, alcanzó la titularidad del Ministerio de Gobierno durante la
presidencia de Máximo Santos. Su legado familiar también marcaría la historia
nacional al ser el padre del doctor Gabriel Terra Leivas, presidente de la
República y artífice del golpe de Estado de 1933.
La huella de José
Ladislao permanece en la geografía y el folclore floridense. Un establecimiento
rural de la zona cercana a la localidad de 25 de Mayo (históricamente conocida
como Isla Mala), que originalmente perteneció al General Caraballo, pasó a sus
manos. Debido a su alta investidura pública, los paisanos y vecinos de la
región la bautizaron popularmente como "La Estancia del Ministro".
A unos siete
kilómetros de Mendoza Chico, el paisaje guarda las marcas de este linaje: un
camino vecinal lleva el nombre de "31 de Marzo" en recuerdo al golpe
de Estado de su hijo Gabriel, mientras que en las cercanías aún se erige el
casco de la histórica Estancia de Nuestra Señora de los Desamparados, un
testimonio de la Calera Jesuita del siglo XVIII.
Crónica II (1922): "Que te lo
saque el Pocho" — Una tragedia del viejo caudillismo
La tarde del 28 de
agosto de 1922, la intensa pasión partidaria y el caudillismo ciego de las
primeras décadas del siglo XX cobraron una víctima en pleno centro de la
capital departamental. Frente a la Seccional 1ª de Policía de Florida se
ubicaba el concurrido Bar de Franco. Allí coincidieron Pedro Silva y Carmelo
Echeverría, dos vecinos profundamente enemistados por motivos políticos.
Echeverría era un conocido y ferviente partidario del caudillo local Antonio
María "Pocho" Fernández.
La discusión escaló
rápidamente y ambos hombres salieron a la calle pública. En medio de la
disputa, Pedro Silva extrajo un arma blanca e infligió una grave puñalada a
Echeverría. Mientras el herido se desangraba sobre la acera, los testigos
conmocionados exigieron al agresor o a los presentes que auxiliaran a la
víctima y le retiraran el puñal. Fue en ese instante de máxima tensión cuando
una voz sentenció una frase que quedaría grabada a fuego en la memoria popular
floridense: "¡Que te lo saque el Pocho!".
Aquella expresión
sobrevivió al tiempo como un crudo recordatorio de una época donde las
lealtades políticas determinaban las relaciones cotidianas, los odios vecinales
y, trágicamente, la vida y la muerte.
Crónica III (1929): Almacén
"La Provisión Florida" y el legado de la inmigración gallega
Fundada en el año
1929 por Adolfo Iglesias, "La Provisión Florida" se convirtió
en un clásico e inolvidable comercio de ramos generales de la ciudad. Este
establecimiento representó la época de oro del abastecimiento en el interior
del país y es un pilar fundamental para comprender el impacto de la inmigración
española en el desarrollo comercial de nuestro departamento.
La historia comenzó
con José María Iglesias, cariñosamente recordado por las crónicas locales como
"El Gallego", quien llegó desde su Galicia natal para radicarse en
Florida. Su rápida integración a la comunidad abrió el camino para que su hijo,
Adolfo, continuara el legado familiar fundando el comercio en 1929. Bajo la
modalidad de almacén de ramos generales, despacho de bebidas y provisión de
alimentos, el negocio se transformó en el punto de encuentro obligado para las
familias urbanas y los trabajadores rurales que llegaban a la capital
departamental.
Este rico patrimonio
histórico de la familia Iglesias y la Sociedad Española de Florida quedó
documentado en las páginas del diario local El Heraldo, destacándose de
manera especial la exhaustiva investigación y recopilación publicada por el Dr.
Nelson Sicca en junio de 1995.
Crónica IV (1936): El camino hacia
la preservación del altar de la patria
El 28 de agosto de
1936, el escribano Julio B. Fernández dio un paso legal decisivo para la
memoria histórica de la nación. En representación de sus hermanos María Sofía,
Ernesto, Carlos Alberto y Ariosto, dirigió una carta formal al Ministerio de
Instrucción Pública ofreciendo en venta al Estado el predio histórico que
habían heredado de su madre, doña Sofía Cabeza de Fernández, nieta política de
Basilio Fernández.
Don Basilio
Fernández había sido el propietario originario de aquel humilde y glorioso
rancho de barro, terrón y paja ubicado frente a la actual Plaza Asamblea. En
ese mismo recinto, cedido generosamente por la familia Fernández, sesionó en
1825 la Honorable Sala de Representantes de la Provincia Oriental, redactando
las leyes fundamentales y proclamando la Declaratoria de la Independencia el 25
de agosto de ese año.
La gestión iniciada
por el escribano Fernández en 1936, respaldada posteriormente por la labor del
profesor Juan Pivel Devoto, permitió que este altar de la patria fuera
preservado públicamente y declarado Monumento Histórico Nacional. Así se
protegió un solar que además albergó a la primera escuela pública del maestro
Lezaeta, y cuya estructura original lamentablemente había sido destruida en
1864 durante el trágico Sitio y Batalla de Florida por las fuerzas del general
Venancio Flores contra el gobierno constitucional.
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