EN 1909, UN 22 DE JULIO NACE EN ESPAÑA,
NAVARRA, IGNACIO ARGUIÑARENA
BRAZOS VASCOS PARA TAMBO URUGUAYO EN 1949
Ignacio Arguiñarena
nació en 1909 en Errazkin (Navarra, España) y emigró a Florida (Uruguay) en
1949. Como relata Euskonews, llegó junto a su esposa Aleja Biurrun y sus
cinco hijos. Tras años de duro trabajo, logró establecerse por su cuenta y
fundar su propio tambo, dejando una fuerte huella en la cuenca lechera del
departamento. [1,
2,
3]
Su historia es parte
fundamental de la inmigración vasca y el desarrollo del sector lechero en la
región. Tras seis años trabajando como empleado rural, la familia pudo
independizarse y afincarse definitivamente, consolidando una tradición familiar
que perdura hasta el día de hoy. [1,
2, 3]
Si te interesa
profundizar en la historia de Ignacio Arguiñarena, dime si deseas conocer:
- Más sobre su trayectoria en el País Vasco
previo a 1949.
- Detalles sobre cómo creció su tambo familiar
y su legado en Isla Mala.
- El contexto de la inmigración vasca en la
cuenca lechera de Florida.
Antes de emigrar a
Uruguay en 1949, la vida de Ignacio Arguiñarena Ochotorena en el País
Vasco estuvo marcada por las tradiciones rurales, el euskera, la Guerra Civil
Española y las dificultades económicas de la posguerra.
Su trayectoria previa
a la emigración se resume en los siguientes hitos fundamentales:
- Origen y Lengua: Nació el 9 de julio de
1909 en el caserío familiar de Errazkin (Valle de Larraun, Navarra).
Fue el quinto de diez hermanos. Su lengua materna fue el euskera; aprendió
castellano recién en la escuela y, años más tarde, aprendió por su cuenta
a escribir en euskera, desarrollando una faceta como bertsolari
(poeta popular que improvisa versos en euskera).
- Juventud y Trabajo: Creció habituado a las
duras tareas del campo. Tras realizar el servicio militar entre 1931 y
1933, debió abandonar el caserío familiar debido a la tradición del
mayorazgo (cuando su hermano mayor se casó y heredó la propiedad). A raíz
de esto, comenzó a trabajar para una empresa constructora.
- Guerra Civil y Heridas: En 1937, durante el
conflicto civil, se incorporó al Tercio Lácar de los Requetés
(milicias carlistas de Navarra). Combatió en batallas muy sangrientas como
la toma del monte Bizkargi (Bizkaia) y el avance hacia Asturias. En
septiembre de 1937, fue gravemente herido y dado por muerto en los
combates de las Peñas de El Mazuco (Asturias). Logró sobrevivir a los
avatares de la guerra. [1,
2]
- Matrimonio y Posguerra: Formó su hogar junto
a la navarra Aleja Biurrun Huarte. Hacia finales de la década de
1940, la situación económica en España era crítica. Ignacio trabajaba en
su tierra natal, pero la miseria y los bajos salarios que percibía no eran
suficientes para mantener de forma digna a su esposa y a sus cinco hijos pequeños.
[1,
2,
3]
- La Decisión de Emigrar: En 1949, un emisario
llegó desde Uruguay buscando mano de obra con experiencia rural para
trabajar en el sector lechero del país sudamericano. Con 40 años cumplidos
y la urgencia de darle un mejor futuro a su familia, Ignacio aceptó la
propuesta. Ese mismo año se embarcó rumbo al Río de la Plata junto a su
esposa, sus hijos y su hermano Miguel. [1,
2]
Esta intensa y
sacrificada vida inspiró posteriormente al escritor uruguayo Alberto Irigoyen a
escribir la novela histórica titulada El requeté que gritó Gora Euskadi. [1,
2]
Rodeada del cariño de familiares y amigos Aleja
Biurrun celebró en Isla Mala, Uruguay su 100 cumpleaños
01/03/2010
Aleja
Biurrun, en medio, sentada, rodeada de sus cuatro hijos y de varios nietos
Una jornada
sencilla --con una misa y los dos ingredientes principales: la presencia de
Aleja y el cariño y la adhesión de sus familiares y amigos-- sirvió de perfecto
entorno en la localidad uruguaya de 25 de Mayo, popularmente conocida por su
anterior nombre de Isla Mala, a la fiesta de cumpleaños y emotivo homenaje que
casi dos centenares de sus allegados rindieron a Aleja Biurrun, una navarra
nativa de la localidad homónima cercana a Pamplona, con motivo de pasar esta
ilustre biurrundarra a integrar el selecto club de las personas centenarias.
Viuda del bertsolari Ignacio Arguiñarena Ochotorena, Aleja, que emigró a
Uruguay con su marido y cinco hijos en 1949, protagonizó la novela de Alberto
Irigoyen 'El requeté que gritó Gora Euskadi'. Los dantzaris del Eusko Indarra
montevideano, el coro del pueblo, ikurriñas, lauburus y banderas uruguayas
completaron la jornada festiva de reconocimiento a 'Amatxi' (abuela) Aleja.
Isla Mala,
Uruguay. Aleja Biurrun nacía en Biurrun, Navarra, el 17 de febrero de 1910.
¡Quién hubiera dicho entonces que 100 años más tarde aquella recién
nacida biurrundarra estaría celebrando ese redondo cumpleaños en Uruguay,
rodeada de varias generaciones de los suyos, que se reconocen ya como 'algo así
como uruguayo-vascos'! La celebración tuvo lugar en Isla Mala (o 25 de Mayo),
localidad situada en el departamento de Florida, a alrededor de un centenar de
kilómetros de Montevideo.
[Aleja, en medio, sentada, junto a ella dos
de sus hijas y dantzaris del grupo Eusko Indarra del Centro Haize Hegoa de
Montevideo]
La rodeaban
sus cuatro hijos, buena parte de sus once nietos, trece bisnietos y dos
tataranietos. Junto a ellos, numerosos amigos, vecinos, y compañeros de
immigración y sus descendientes. Haciendo los honores, los dantzaris del grupo
Eusko Indarra del Centro Haize Hegoa de Montevideo, en un ambiente en el que se
prodigaban los lauburus y las pequeñas y grandes ikurriñas, junto a las
banderas uruguayas.
[El día comenzó con una misa en la que
participó el coro local, que homenajeó durante la jornada a 'Amatxi' Aleja]
Junto a los
presentes, el recuerdo a los ausentes --entre ellos el propio marido de Aleja,
Ignacio Arguiñarena-- y a quienes desde la distancia que separa geográficamente
dos continentes, compartían desde Navarra la emoción y la emotividad de la
jornada.
El
matrimonio formado por la biurrundarra Aleja y su marido, el errazkindarra Ignacio
Arguiñarena, abandonó su tierra natal para llegar a Uruguay en 1949. Les
acompañaban sus cinco hijos, Fermín, Pedro, Ramona, Lourdes y Jesús. Acá
trabajaron duro y así a los seis años pudieron establecerse por su cuenta. No
perdieron la relación con la parte de la familia que quedó allá y, de hecho,
una hermana de ella participó desde la distancia en la alegría de la
efemérides. También un nieto, Ricardo Arguiñarena, que, nacido en Uruguay,
realizó hace un lustro el camino inverso para retornar y vivir hoy en la
tierra de sus abuelos.
[Los dantzaris de Eusko Indarra del Centro
Haize Hegoa de Montevideo participaron en la jornada homenajeando a 'Amatxi'
Aleja con sus bailes]
La historia
del matrimonio Arguiñarena-Biurrun cuenta además con el privilegio de tener su
historia escrita, recreada en forma de novela, labor que realizó el escritor e
investigador, también vasco-uruguayo, nieto de vascos, Alberto Irigoyen
Arteche, quien plasmó las muchas horas de conversación que mantuvo con Ignacio
y Aleja, especialmente con Ignacio, en el libro 'El requeté que gritó Gora
Euskadi!'. La novela narra la historia de Ignacio, que combatió en el bando
franquista en la guerra de 1936 y que con el tiempo experimentaría una
evolución, de descreimiento, observando comportamientos poco acordes con los
postulados católicos, o el trato que el Régimen daba al euskera y la cultura
vasca --La lengua materna de Ignacio era el euskera-- hasta convertirse en un
poco nacionalista, señala Irigoyen.
En sus
conversaciones con el matrimonio, Irigoyen supo que Ignacio escribía en un
diario lo que les ocurría a él y a su familia, y que era asimismo autor de
numerosos bertsos, en euskera. Pudo persuadirle de su importancia como
testimonio, que más tarde sería publicado, como parte de la novela, y
en otros trabajos. Alberto Irigoyen fue uno de quienes participaron en la
celebración del cumpleaños. Desde estas líneas también EuskalKultura.com se une
en su enhorabuena a Aleja. Zorionak, Amatxi!
-El
libro 'El requeté que gritó Gora Euskadi'
-Las cien vidas de Aleja, por Miguel Cifuentes, en Noticias Gipuzkoa
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